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Jorge Luis Cedeño y Juan Vega, herreranos que no sucumbieron ante el nuevo oleaje.  |
Un mal que aunque muchos no lo quieran aceptar, está acabando con nuestro béisbol "paso a paso" y lo que en otrora era el orgullo de nuestro béisbol, se está esfumando poco a poco.
Ese "regionalismo" que era notorio en otras épocas está pasando a una mejor vida. Ahora, la libre oferta y demanda es la que manda. Aquella provincia que maneje los recursos económicos se queda con los mejores peloteros y por ende, tiene las mejores probabilidades de ganar.
En la década del 80', los equipos estaban conformados en su mayoría por peloteros nativos, o en su efecto, por jugadores que se trasladaban a otro lugar en busca de empleo.
El trabajo era la herramienta para un pelotero. Ahora, las cosas son distintas. "Si hay plata juego, sino, voy para otro lado", es el término que se usa ahora. ¿Es esto beneficioso para el béisbol?.
Edgar "Pipa" Quezada, un compilador por excelencia del béisbol, nos dice que "las cosas han cambiado, ya que antes Herrera tenía a todos los jugadores de su patio y no necesitaba exportar peloteros".
Ahora, sin embargo, las cosas han cambiado y la otrora "Cuna de lanzadores" tiene que exportar algunos. Y aunque parezca mentira, deja que se les vaya uno de los mejores del país. En la década del 80', Herrera y Chiriquí, los dos finalistas de este torneo, se conformaron por jugadores nativos.
Por el contrario, en las últimas campañas son los equipos con más exportados. Atrás quedaron los cuerpos técnicos conformados por "Lassy" De León, "Copa" Díaz Castillo y Jorge Luis Cedeño, para darle paso a Israel Delgado.
En Chiriquí se puede mencionar a "Chico" Heron y Alberto Macré (directores campeones) para darle paso a la "cubanitis", Frangey Reynaldo, Alfonso Urquiola y que decir de Anselmo Martínez, un instructor de lanzadores de lujo que el año pasado estuvo con Herrera. |