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Admirado por su constancia pero muy envidiado por todos los países de CONCACAF al punto de que ganarles es un acto heróico y para ellos es sinónimo de pena y vergüenza, México va al Mundial con el deseo de hacer grandes cosas, pero que ahora no encuentra más que el remedio de volver a contar con sus veteranos para la cita asiática.
México es por su estructura y desarrollo el país más avanzado del área, de ahí que su prestigio es el de sacar la cara y especialmente justificar su impresión como potencia, aunque para el camino hacia Japón y Corea tuvo que pasar por muchas dificultades y al paso de tres técnicos, desde Manuel Lapuente hasta Javier Aguirre, incluyendo un subcampeonato en la Copa América.
Pero el papelón de la Copa de Oro y amistosos ante rivales que salvo Estados Unidos, los califican de "poco peso", Aguirre ha vuelto a llamar a los "viejos" como el arquero Jorge Campos ante cierta desconfianza con el "Conejo" Pérez, a Braulio Luna y Germán Villa, pero ya ayer se dio por hecho la lesión del "Emperador" Claudio Suárez, un emblemático que se perderá la cita definitivamente.
Los mexicanos tendrán elementos como Juan Francisco Palencia o Cuauthemoc Blanco, quienes están en el fútbol español, y locales como Jared Borgetti. En la eliminatoria, Panamá fue rival de México ganando los aztecas sus dos partidos.
Los aztecas tendrán en su calendario a Croacia el 3 de junio en Niigata, a Ecuador el 9 de junio en Miyagi, y el cierre ante Italia el 13 de junio en Oita. México busca sacar la cara, pero primero, deberán mejorar para llegar a mucho más. |