El estadounidense acusado de los atentados que causaron dos muertos y once heridos en La Paz dijo ser seguidor de Osama bin Laden y odiar a George W. Bush, aunque "aparentemente sería un desequilibrado", informaron fuentes judiciales.
El fiscal Carlos Fiorilo, que dirige la investigación contra Lestat Claudius De Orleans y Montevideo y contra su pareja, la uruguaya Alda Ribeiro Acosta, detenidos como presuntos autores de las explosiones en dos hoteles de La Paz, dijo desconocer si el norteamericano podría tener alguna relación con Al Qaeda.
Fiorilo afirmó a EFE que, por las investigaciones realizadas hasta el momento y las declaraciones del detenido, todo indica que éste cometió el atentado por iniciativa propia y en solitario, con la única ayuda de la uruguaya.
"No veo que fuese como una banda organizada", consideró el fiscal.
La Embajada de Estados Unidos en La Paz señaló el miércoles en un comunicado que cooperará en la investigación, aunque anotó que "dada la ley de privacidad y sus consideraciones", no puede por el momento "proveer información adicional sobre ese ciudadano americano".
El fiscal boliviano explicó que, en una entrevista informal y "amigable" posterior a su detención, De Orleans dijo a la policía y a la Fiscalía que se siente un apátrida.
En ese contacto inicial, este estadounidense nacido en California hace 24 años y que tiene al menos dos documentos de identidad con diferentes nombres y nacionalidades, "dijo que odiaba a su propio país, que odiaba a Bush y a su gobierno", indicó el fiscal.
Además, "se declaró seguidor de Bin Laden" y dijo que vino a Bolivia para sembrar terror", agregó.
El funcionario aclaró que en las próximas horas se le hará un perfil psicológico para determinar su estado de salud mental, aunque dijo que "aparentemente sería un desequilibrado".
"En la declaración le dijo a un oficial: saca tu arma y méteme un tiro en la cabeza", reveló el fiscal para sustentar esa afirmación.
Fiorilo identificó a De Orleans como "una persona que quería buscar protagonismo", como quedó en evidencia en las dependencias policiales cuando pidió una televisión "para ver la repercusión de lo que hizo".