El presidente de EE.UU. George W. Bush, ha comenzado a utilizar la cordialidad, las bromas y la informalidad con la prensa en lo que parecer un intento por levantar su decaída popularidad y, de paso, reiterar su política en Irak.
En una serie de discursos al cumplirse el tercer aniversario de la guerra, el presidente bromeó con los periodistas y se rió de sus propios chistes y de sus habituales dificultades gramaticales, abandonando por momentos el gesto adusto que había caracterizado sus encuentros con la prensa.
En una conversación con periodistas e invitados a un discurso esta semana, Bush se mostró sorprendido cuando debía responder a una pregunta de un periodista que se identificó como José Feliciano, como el cantante ciego puertorriqueño.