Un constructor que vivía acosado por las deudas tomó esta drástica decisión. Había trabajado como capataz en la elaboración de decorados en Hollywood y ahora construía una casa para la celebridad australiana, Mel Gibson.
Michael Van Dyke, de 48 años, se colgó de una estructura de una vivienda aún sin terminar, propiedad de Gibson. El desafortunado hecho sucedió a última hora del miércoles. El fallecido constructor había trabajado en la elaboración de los decorados de películas como The Matrix Reloaded, Dr. Dolittle, Star Trek: Nemesis y Karate Kid II.