La banda terrorista ETA hizo explotar un coche-bomba frente al cuartel de la Guardia Civil de Calahorra (La Rioja, norte de España), que hirió a un agente y causó conmoción en una localidad que celebraba el Viernes Santo.
El agente sufrió heridas leves en el cuello al tirarse al suelo durante la explosión, que se produjo en horas de la tarde.
Inmediatamente se acordonó la zona en un perímetro de 300 metros y comenzó el desalojo del cuartel, situado en el centro de Calahorra, una población de 27, 000 habitantes, que ya fue testigo de un atentado en el mismo lugar perpetrado por ETA en 1983.
La explosión causó más daños en los edificios colindantes que en el propio cuartel, informó el alcalde de Calahorra, Javier Pagola. En torno a la zona acordonada se agolparon centenares de personas y pudieron verse escenas de pánico entre los ciudadanos que estaban cerca tras asistir a una procesión de Semana Santa.