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A sus 18 años, Palacios estudia en un centro computacional... el béisbol es su aliado y su desestresante, pero... también es de lo más importante.  |
Al "pulgarcito" le sobra corazón. Con tan sólo 5 pies y 5 pulgadas, Richard Palacios Carrillo se ha apoderado de la segunda base en el equipo de Panamá Metro. Palacios tiene una escalera de campeonatos en el béisbol panameño. Su carrera de pelotero la inicia a los 5 años... de allí en adelante no ha hecho otra cosa que jugar en equipos campeones. Hijo de una familia que ama el béisbol, Palacios ha sacado la habilidad para defender la intermedia como un león... a pesar de su corta estatura.
Nunca ha existido temor y nadie ha dicho miedo. Palacios se bate con cualquiera en la intermedia y su guante es una garantía para cualquier equipo. "No sé lo que es miedo. El juego en la categoría mayor es muy duro... sólo salgo a hacer mi trabajo y a tratar de darle lo mejor a mi equipo", explicó Palacios al ser consultado por Sport.
En su carrera de pelotero, Palacios ha sido campeón con Panamá Metro en la categoría infantil, en la intermedia y en la juvenil. Sus logros incluyen el campeonato mundial de las Pequeñas Ligas en la categoría intermedia, cuando fueron dirigidos por Martín Crespo Bernal.
A sus 18 años, Palacios estudia en un centro computacional... el béisbol es su aliado y su desestresante, pero... también es de lo más importante. "Me encanta el béisbol... ahora que estoy en la mayor las cosas son más existentes, todo se torna más duro y hay que trabajar fuerte", explicó.
Palacios tuvo un día de ensueño a la defensiva jugando contra Chiriquí hace unos días. "Fue un gran partido... el mejor que he tenido. Me destaqué con el guante y a la ofensiva hice mi trabajo. De verás que ese partido me inspiró y ahora sé que no hay diferencias de categorías", agregó.
El panameño salta a la vista como aquellos peloteros de Grandes Ligas, que a pesar de su corta estatura son piezas claves en sus equipos.
Palacios es para Metro como el Rafael Belliard de los Bravos de Atlanta en sus tiempos... el Chuck Knoblouch, el Rafael Furcal... el Ron Cey... el "Pingüino". Una especie de pelotero que no existe en estos tiempos, donde los mastodontes se han apoderado del diamante.
"El tamaño no es impedimento... a pesar de la corta estatura y la poca experiencia me estoy batiendo con los mejores", dijo el pequeñito. Palacios como todo buen pelotero de la categoría juvenil extraña el uso del bate de aluminio. "La madera es distinta, la pelota no corre... hay una diferencia grande entre ambos bates".
El béisbol es pasión y alegría para Palacios... pequeño de tamaño y gigante de corazón, el intermedista metropolitano apunta hacia buenas cosas en el futuro. ¡Suerte pequeño! |