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Tal vez queriendo hacerse el gracioso, el alumno de tercer año de Periodismo me dijo en la clase: "¿Por qué no se jubila para que yo pueda quedarme con su columna?". De momento no supe si reírme, pensando que era un chiste. Pero decidí darle una lección al ambicioso jovencito.
"Mire, en primer lugar a los columnistas los nombran en el periódico. Yo no estoy allí por mi linda cara, sino porque conocen mi trayectoria periodística...". Hice una pausa y continué:
"Además, no crea que solamente se trata de ponerse a escribir cualquier cosa que le venga a la cabeza. Si me quiere reemplazar tendría primero que terminar la carrera de Periodismo; segundo, trabajar muchos años en este oficio; y tercero, irse a estudiar Sociología a Chile".
El resto del salón estaba callado y temí que mi respuesta tuviera un tinte de pedantería. Estaba convencido que hay que orientar al panameño, grande o chico, para que sepa ocupar su lugar.
Sí. El panameño en muchos casos es "igualado". Cualquier persona se cree igual o mejor que otro, aunque en realidad haya un enorme abismo entre los dos. Algunos sociólogos dirán que el ser "igualado" es señal de Democracia; que en Panamá se vive en una sociedad "sin clases" (lo que no existió ni en la Rusia comunista). Yo pienso que es bueno que "todos los seres humanos seamos iguales ante la ley", ¡Sin embargo en la realidad, eso no es cierto!
(Si no me creen, revisen cómo la "justicia panameña" trata a una persona "rabiblanca" y otra del pueblo). Además, si usted quiere igualarse a otro, debe realmente ser igual a esa persona en todos los aspectos, no solamente en las casas que tiene, el dinero que consigue en su trabajo, etc.
Pero esto no lo aceptan esos "igualados" que solamente quieren parecerse o disfrutar de lo que tiene otro... sin haber luchado por conseguir esas cosas. Así es facilito "igualarse": Sin agachar el hombro para estudiar y trabajar duramente. Sin sacrificar fines de semana y horas familiares para lograr alcanzar metas que necesitan mucho esfuerzo.
En más de una ocasión he escuchado alumnos decir que cuando se gradúen quieren ser directores de un medio de comunicación. Se creen que, porque tendrán un título de licenciado, ya les darán los puestos altos de una empresa. No comprenden que la mayoría de los actuales jefes de empresas comenzaron por cargos inferiores, y poco a poco fueron ascendiendo cuando demostraron que se lo merecían.
Ningún título (aunque sean post-grado, maestría y doctorado), es garantía de que la persona tendrá capacidad de trabajo, iniciativa y espíritu de sacrificio para triunfar en la vida.
Por eso por allí andan cantidad de encopetados con estudios superiores, que en verdad no "dan la talla" cuando llega la hora de la verdad. Esto es así, porque a veces la universidad está alejada de la realidad y será la personalidad del individuo, "lo que hace la diferencia" entre los profesionales. Jóvenes panameños: luchen para "igualarnos", pero "friéguense" como lo hicimos nosotros ya que la vida no es "suavecita". |