|
La resistencia de cientos de milicianos del grupo terrorista Al Qaeda y el frente Talibán se debilita en el este de Afganistán, mientras que los aviones estadounidenses continúan su ofensiva tras más de una semana de bombardeos casi ininterrumpidos.
Según comandantes de las tropas afganas que luchan con las fuerzas de la coalición que lidera Estados Unidos, los rebeldes mantienen posiciones estratégicas en la red de cuevas y búnkers que salpican las montañas de Arma, pero el territorio bajo su control es cada vez mas reducido.
Esas fuentes aseguraron que los miles de soldados estadounidenses y afganos que tratan de eliminar esa bolsa de resistencia habían avanzado sus posiciones sobre el terreno.
Bryan Hilferty, portavoz de la coalición en el aeropuerto militar de Bagram, una de las principales bases de operaciones de las tropas estadounidenses a 45 kilómetros al norte de Kabul, aseguró que la resistencia de los rebeldes se había debilitado.
Pero la feroz resistencia con la que éstos últimos han hecho frente a los ataques ha forzado la demora del asalto final contra sus posiciones, mientras que oficiales de Washington admitían que eliminar esta bolsa de resistencia podría tardar más de lo previsto.
Aviones estadounidenses continuaron bombardeando la zona de combate a unos 40 kilómetros de Gardez, capital de la provincia oriental de Paktya, donde cientos de guerrilleros resisten en la mayor ofensiva de las tropas aliadas en lo que va de año.
La operación "Anaconda", que comenzó el primero de marzo, ha supuesto el mayor revés militar para el ejército de Washington desde que iniciaron el 7 de octubre los bombardeos sobre Afganistán, después de que el frente talibán se negara a entregar al disidente saudí Osama bin Laden.
Ocho soldados estadounidenses han perdido la vida en la operación, siete de ellos hace una semana cuando los rebeldes armados con misiles tierra-aire derribaron un helicóptero y dañaron otro. |