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Consecuencia de un Loco Carnaval: sexo, drogas y accidentes

Minerva Bethancourth
Crítica en Línea
¡Rumba, diversión, sexo y alcohol! Estas cuatro palabras parecen ser parte del grito de guerra que cientos de panameños pregonan para celebrar cuatro días de jolgorio. “Los carnavales”, donde el desenfreno y el consumo de bebidas alcohólicas cobran a su paso víctimas por la transmisión de enfermedades venéreas, heridos por riñas tumultuarias y muertes por accidentes de tránsito o por una bala perdida. Sin embargo, el panorama no es tan negro como se pinta, ya que hay personas que se divierten de forma sana, incluso hay jóvenes que brindan sus servicios de forma gratuita para dar auxilio o salvarle la vida mientras usted se divierte. También una gran cantidad de ciudadanos aprovecha estos cuatro días de asueto para visitar a sus familiares en el interior de la República. Las fiestas carnestolendas constituyen una de las épocas más esperadas durante el verano, por lo que los agentes del orden y de la seguridad como la Policía Nacional, la Dirección de Tránsito y Transporte, la Cruz Roja Panameña, el Sistema Nacional de Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos, se preparan para desplegar la mayor cantidades de unidades a nivel nacional para evitar o reducir los hechos delictivos y la cantidad de muertos. En conjunto, más de 6 mil unidades recorrieron el interior del país en auto, helicópteros, motocicletas, incluso a caballo, para salvaguardar la vida de propios y extraños. De igual forma los centros hospitalarios habilitan sus Cuartos de Urgencia, para atender la gran cantidad de heridos que se presenten. De acuerdo a la doctora Rosa María Britton, los carnavales han sufrido una total distorsión, donde los jóvenes y los adultos hacen gala de la vulgaridad y “hechos chabacanos que riñen contra la moral”. Aseveró que el 10% de las enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea, la sífilis y el síndrome de inmuno deficiencia adquirida (SIDA), se adquieren durante las fiestas del Dios Momo. Además incrementan los embarazos en adolescentes y los abortos, conforme a cálculos preliminares que se hacen en la Sala de Maternidad durante el mes de noviembre en el Hospital Santo Tomás (H.S.T). Sobre la participación de los homosexuales durante estos carnavales, objetó la forma en que se denigra y se burlan de ellos en los medios de comunicación, también se mostró contraria de que exhiban sus preferencias sexuales. La oncóloga enfatizó que ella no está en contra de la celebración de los carnavales, sino de la exaltación de la vulgaridad y del morbo, en vez de organizar unos carnavales que realcen el folklore, lo autóctono, lo cual contribuirá a incrementar el turismo que redundará en ganancias económicas para el país. Los carnavales Panamá 2000 espectacular, cobraron unas 25 víctimas fatales, siete por homicidio, cinco por accidentes de tránsito, cinco ahogados, dos suicidios y tres por causas indeterminadas. Conforme a las autoridades del tránsito este año fue menos trágico, ante unas cuatro muertes, en comparación a 1998 que se reportaron 17 muertes y 1999 se registraron unas 8. Esto también lo confirma el desglose total de pérdidas de vida que sumaron a 25, mientras que el año pasado se registraron unas 23. El cuarto de Urgencia del Hospital Santo Tomás estuvo abarrotado durante los cuatro días de carnaval, con heridos por arma blanca y de fuego, en donde se destaca la participación de menores de edad. Siendo las áreas de San Miguelito, El Chorrillo, San Felipe y la Vía España, zonas de mayor conflicto, en base al informe policial de este centro médico. Por su parte la Cruz Roja Panameña atendió unos 361 casos de intoxicados por el consumo de bebidas alcohólicas y unos 43 por accidentes de tránsito. El director de la Cruz Roja, José Béliz indicó que las áreas críticas fueron los distritos de Penonomé y Chepo por la afluencia de personas que superó la capacidad de sus calles, sumando unos 200 mil y 50 mil en ambos sitios. Béliz destacó que de haberse dado una situación de emergencia en estos dos lugares, no se hubiera controlado, ante la cantidad masiva de visitantes. Agregó que existe una gran cantidad de jóvenes que no han madurado emocionalmente, por lo que la velocidad y el alcohol cobran la vida de mucha gente inocente. Una de estas situaciones se dio hace ocho años, un viernes de carnaval, cuando una joven de 22 años perdió la vida, al ser embestido el auto en que viajaba, por un menor de 16 años en estado ebriedad, quien conducía en el paño contrario. El hecho se dio en la Villa de los Santos, donde algunos moradores relataron que estuvieron a punto de ser atropellados por este adolescente. Julieta Jované una joven con un futuro brillante, quien se destacó en la Universidad Santa María la Antigua (USMA) como líder estudiantil y en el teatro, regresó a Panamá luego de estudiar en los Estados Unidos, gracias a una beca que se ganó, para disfrutar de los carnavales en Las Tablas, pero el destino le jugó una “mala pasada” al perder la vida a causa de que un menor conducía ebrio una noche de carnaval. Esa situación produjo un gran dolor a la Familia Jované, que a pesar de los años no olvidan esa noche trágica. Algunos jóvenes arriesgan sus vidas y las de otros, sin prever las consecuencias, por lo que disfrutar de una fiestas, no debe ser motivo de luto y dolor en los hogares panameños.
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