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El Departamento de Justicia comenzó una investigación sobre los contactos entre la Junta de la Reserva Federal (FED) y la compañía Enron y le ordenó al Banco Central que no destruya ningún documento relacionado con la quiebra del gigante energético.
No está claro que documentos están siendo investigados. Enron disfrutaba de un acceso especial a la Reserva Federal junto con otras instituciones, incluyendo la Casa Blanca, el Congreso y las comisiones estatales de servicios públicos.
Tanto Kenneth Lay como Jeff Skilling, antiguos ejecutivos de Enron, se reunieron con el presidente del FED, Alan Greenspan, y con otros miembros de su equipo en los dos últimos años. Skilling sirvió como director de un banco de la Reserva Federal en Houston.
Altos funcionarios del Departamento de Justicia y del FED declinaron comentar sobre la investigación, al igual que los funcionarios de Enron. Pero un veterano economista de la oficina de Houston reconoció que las autoridades habían alertado a la agencia de que no destruyera documentos, incluyendo la correspondencia entre el FED y Enron.
''La solicitud del Departamento de Justicia incluía a todos los materiales relacionados con Enron'', afirmó el economista Bill Gilmer, quien también es vicepresidente de la oficina de Houston.
La Reserva Federal influye en el abastecimiento de dinero y crédito de la nación al supervisar los bancos y asesorar al gobierno de Estados Unidos. No está claro qué tipo de ayuda podría haber estado buscando Lay por parte del FED mientras su compañía entraba en crisis, pero por esa época le pidió a funcionarios del gobierno de Bush que intercedieran ante las agencias que clasifican el crédito, y cuya decisión de rebajar el de Enron obligó a la compañía a tener que pagar sus deudas.
Si la Reserva Federal fue un elemento clave en la vasta red de influencias de Enron y si el sistema bancario ayudó a la compañía están entre las preguntas para las que los investigadores federales buscan respuestas, indicaron fuentes del FED que hablaron bajo la condición de mantener el anonimato.
Expertos familiarizados con el funcionamiento interno del FED dudaron de que Enron tuviera una influencia sustancial sobre el sistema federal bancario.
Hace dos meses, el Departamento de Justicia nombró a un fiscal federal especializado en fraude para encabezar una investigación sobre la compañía Enron, que se declaró en bancarrota en diciembre bajo duras críticas sobre sus prácticas de contabilidad y de negocios.
El Congreso, el Departamento de Trabajo y la Comisión de Bonos y Valores también están investigando el colapso de Enron, que dejó a miles de personas sin trabajo y le costó a otras los ahorros de retiro. Los ejecutivos de Enron tenían acceso a Greenspan tanto en el orden público como en el privado.
Lay llamó por teléfono al poderoso presidente del FED, al igual que a otros funcionarios del gobierno, para discutir los problemas de la empresa. No se han revelado los detalles de estas conversaciones, pero los representantes de Greenspan aseveraron que éste no había tomado ninguna medida a favor de la compañía. |