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La explotación por parte de nuestros productores, del ganado tabulado o confiscado en Panamá, está aumentando en forma espontánea.
El esfuerzo debe recibir apoyo por parte de los sectores privado y estatal. En el caso privado debe haber mucha honradez en los matarifes a la hora de evaluar, porque los animales manejados de esta forma, en donde se combina la alimentación con el pasto, debe dar la máxima clasificación.
Este ganado logra su engorde a temprana edad, lo que permite que su clasificación sea la más alta.
Los funcionarios veterinarios oficiales deben responder a la verdadera evaluación y no defraudar al ganadero.
La Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) debe jugar su papel con la ley establecida por el gobierno, donde se exige la clasificación de la carne y la supervisión de los mataderos.
El Ministerio de Desarrollo Agropecuario debe acelerar el programa de capacitación en esta materia para que la técnica sea bien aplicada y no se pierdan recursos.
El ganado panameño es sano y el manejo de esta industria es de alta productividad. Si impulsamos el ganado tabulado lograremos grandes exportaciones. |