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Según Mirta el secreto contra la vanidad es no olvidar de donde viene.  |
El medio televisivo panameño parece estar dirigiendo su potencial hacia la producción nacional, cosa que alienta a todo aquel panameño que siempre ha soñado con ver en su pantalla lo que refleje su forma de pensar, de actuar y también de vivir; al fin parece que la televisión se ha dado cuenta de que es necesario su grano de arena para ir consolidando una identidad verdadera de lo panameño.
Y definitivamente que siempre ha existido dentro de nuestro medio gente que ha trabajado para lograr el sitial que hoy tiene lo nacional, dentro del competitivo mundo de la televisión, hecho por el cual Nuestra Tierra les hablará del talento de una hermosa joven, que cada semana llena con su sonrisa la televisión en Panamá.
Mirta Rodríguez, que vemos junto a Oscar Poveda y Kendal Rollo, es la tercera de cuatro hermanos. Formados del hogar de Mirta Saavedra de Rodríguez originaria del Pueblo de Parita y el señor José Rodríguez, del alegre pueblo de Monagrillo.
Mirta que hoy es parte de la familia de Hecho en Panamá, nos confesó que de este trabajo lo único que no le gusta es lo agotador del mismo, pero por lo demás, ha vivido muchos gratos momentos, pues en cada lugar que graban siempre hay alguien que le pide un autógrafo y sobre todo los niños se le acercan para saludarle.
Pero su llegada a la televisión no fue cosa de un momento a otro ni casualidad; lo más seguro que fue su talento lo que le ha abierto las puertas a la joven monagrillera.
Desde muy temprano dio señales de tener madera para la actuación y fue su madre su mayor apoyo, así como su mejor promotor.
Cuando niña, al ser cuestionada acerca de qué quería ser cuando llegara a la mayoría de edad, ella alegremente respondía de inmediato por su deseo era ser artista.
Teniendo todo el apoyo de su familia, nunca dejó de participar en las actividades del colegio, recuerda con mucha alegría que su primera presentación en público la realizó cuando tenia 4 años más o menos, con una canción que aprendió en el pre kinder y tan buena fue la reacción del público, que resultó hasta con "mal de ojo".
SU INFANCIA Y SU NATAL MONAGRILLO
Si hay algo de lo que Mirta se siente orgullosa es del hecho de ser monagrillera y de su niñez se desprenden los mejores recuerdos.
Recuerda que cuando niña jugaba con sus amiguitas juegos muy diferentes a los de hoy; se jugaba al escondido, se podía jugar mixtos, niños con niñas, se podía jugar en los potreros, sobre un árbol se instalaban y de alguna manera casi fantástica, se dividían la copa del árbol como si fuera la casa y hasta "cocinaditos" preparaban en las pequeñas ollas que sacaban a escondidas de su mamá.
"Todo era tan diferente; se era más libre; se podía correr y cada verano todas las familias se trasladaban al río, donde se bañaban". Todo esto según Mirta, llenó mucho su vida por la manera como se compartía, no sólo con su familia, si no son sus vecinos. Hoy todo esto complementa su vida personal y profesional.
DE LA TARIMA A LA TELEVISION
Desde que tuvo uso de razón le ha gustado cantar, en su etapa infantil lo hizo cada vez que tuvo la oportunidad siempre de la mano de su madre, luego de esa etapa infantil pasó a ser únicamente baladista.
Posteriormente cantó merengue, salsa y formó parte de algunos grupos entre ellos "Digital" de la ciudad de Chitré, en el que cantó de todo tipo de música.
Llegado el momento, decidió abandonar el grupo para dedicarse de lleno a sus actividades universitarias para terminar su carrera de programación y análisis de sistemas.
En una ocasión Cristian Nieto se acercó a su casa para pedirle que cantara con él; pues su vocalista femenina no podía ese fin de semana. Por tratarse de una emergencia accedió y de esta manera inició su etapa como cantante con Cristian.
Para Mirta, esta etapa le brindó la magnifica oportunidad de grabar 3 CD uno de sus mayores anhelos y su primer encuentro con la fama. Aún más cuando nunca tuvo entre sus planes ser cantante de música típica.
Pero una cosa trajo la otra, siendo cantante con Cristian le invitaron a grabar uno de los cuentos que recién iniciaban en Hecho en Panamá. Pasada la grabación, la productora del mismo le telefoneó para ofrecerle ser presentadora del programa.
Como toda mujer, Mirta tiene entre sus planes unirse en matrimonio, aunque no nos dio fecha ni plazo, sí nos confesó que le gustaría ser la madre de 3 niños.
QUE DIJO DEL PROGRAMA
Poder conocer tantos lugares en su país, es para ella lo mejor que le ha pasado en el programa, pero su mejor recuerdo es haber grabado un cuento en las montañas de Veraguas, donde le tocó interpretar una joven campesina que se casa de manera tradicional, experiencia que para ella resultó maravillosa. Además de nunca terminar de conocer todo lo que el país tiene que ofrecer. |