Anúnciese en Crítica en Línea


  OPINION


Fidelidad amenazada

linea
Fermín Agudo Atencio

La diosa Isis, confió al mundo las confidencias del amor, nimbado de estrellas que como numen poético ha servido de inspiración a jóvenes y viejos, que en jubilosa proclamación dicen: hasta que la muerte nos separe; estableciendo con el respetado acto solemne la perpetuidad del ser humano sobre la Tierra. Los lazos del matrimonio legal que faculta al hombre y a la mujer a adquirir los deberes y derechos: establecidos, consentidos y defendidos, por los códigos de nuestros países, les dan las garantías al acuerdo que enhorabuena se rubricó. Con el sello del documento se presume que todo quedó arreglado para siempre. El que toca a la Iglesia forma parte de sus sacramentos, herirlo, ya sería entrar en los terrenos delicados del pecado mortal, ofensa grave a la majestad divina; no hay borrador, ni sustancia corrosiva que anule la firma indisoluble. El acuerdo civil se puede deshacer, por medio del divorcio, caso contemplado en repúblicas como la nuestra, que abre en gran paréntesis, los desajustes sociales que más tarde pretendemos arreglar con lágrimas y sollozos. Un loco amor que reposa en el corazón del hombre y de la mujer, incentivados por el deseo de instituir el hogar, bajo las condiciones inmutables, en las buenas o en las malas. No debe ser el desquicio de la mente el que se abra con ligereza y singular llaneza, orientando las almas a esa prueba de fortaleza absoluta. Es el grito apasionado del sentimiento al que se debe obedecer con carácter determinante, robusteciendo la acción de rica belleza, envuelta en atmósfera delicada, copiosa de armonías misteriosas. Y lo que se ha anhelado persistentemente, lógico es de recibir la dieta espiritual que reconforta la vida. Arraigados en las verdades fundamentales, alimento del cristianismo, hay una norma irremplazable: la rectitud.

Pero el desencanto horrible, fruto de la confusión, otras el tiempo silencioso, despreciable y dantesco, aguaita, desempeñando su cruel función.

El que logra sobreponerse y supera la prueba, tendrá éxitos, el otro caerá devorado por su propio atrevimiento, donde abundan los sinsabores y las desgracias. Enfoco aquí un aspecto delicado del alma y quisiera contar con todas las armas que derrotan la iracunda voluntad, sabiendo claramente que en todo esto hay un deudor ingenuo, los hijos, que salen perjudicados siempre en la jugada irresponsable. El pacto sagrado que se firmó un día, entre abrazos, risas y arrumacos, entra con prontitud en estado delicado, al cuarto de cuidados intensivos, monitoriados por: el celo, el desprecio y la concupiscencia. Los niños son las víctimas voluntarias de estos cataclismos sociales que causan más mártires espirituales que todos los sismos y maremotos en soberbia.

 

volver arriba 

 


linea

NUESTROS ANUNCIANTES


| Primera Plana | Portada | Nacionales | Opinión | Económicas | Mundo |
| Deportes | Provincias | Variedades | Sucesos | Sociales | Ediciones Anteriores |
| Buscador de Noticias | Clasificados Epasa |



bandera de Panama
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2001 Crítica en Línea-EPASA
Todos los Derechos Reservados