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Una de las joyerías más importantes de la Zona Libre de Colón, en Panamá, Speed Joyeros, se había convertido en un centro clave para el lavado de dólares de una organización dedicada a esa actividad ilícita en Colombia.
Con el cierre de la joyería, ejecutado por la DEA, la captura de su propietaria y de otras 30 personas en Colombia, quedó al descubierto un nuevo método de blanqueo de dinero del narcotráfico: la compra de joyas y oro para revenderlos en los sanandresitos.
La DEA, en EU, y el DAS, en Colombia, finiquitaron la semana pasada dos investigaciones que adelantaron por más de un año. Ellas permitieron descubrir el sistema ilegal que señalaba como responsables a varios comerciantes en Colombia, quienes poseían una flotilla de avionetas para llevar el dinero y traer las joyas y oro.
En la primera operación, Broker I, las autoridades colombianas detectaron que el plan de 'lavado de dólares' consistía en que los supuestos financistas negociaban las deudas que tuvieran en Panamá los comerciantes de los sanandresitos de Colombia.
Es decir, según el DAS, el integrante de la red se ofrecía para cancelar las cuentas pendientes de los comerciantes colombianos en establecimientos de la zona libre de Colón. Incluso, el Broker (como se le denominaba al financista) se ofrecía para traer la mercancía a menor precio y revenderla.
"Era un negocio muy favorable para el comerciante en Colombia, quien poseía grandes deudas en Panamá. Obviamente, la mayoría aceptaba la propuesta de la organización, la cual aprovechaba para blanquear grandes sumas de dinero", dijo el DAS.
Entonces la red enviaba a Panamá a las mulas con menos de un millón de dólares. Estos pagaban las deudas y regresaban con joyas y oro que luego vendían en Colombia. En Panamá, la joyería encargada del negocio era Speed Joyeros. Sus propietarios son una israelí identificada como Yardena Mizrahi y uno de sus hermanos.
El enlace en Colombia era Javier Delgado, un antioqueño que poseía una lujosa oficina en Medellín, aunque figuraba a nombre de su secretaria. El fue capturado el año pasado.
En Estados Unidos, la DEA ya había iniciado una operación de inteligencia para detectar los movimientos ilegales de Speed Joyeros. Las mulas de la red colombiana llevaban allí grandes cantidades de dinero y obtenían a cambio las lujosas joyas.
Yardena Mizrahi, de 40 años de edad, la propietaria de la joyería, intentó huir, pero fue capturada en Estados Unidos. Está detenida en una cárcel de Nueva York.
Al colombiano Javier Delgado se le encontraron documentos en los que aparecían los nombres de las personas que viajaban como mulas, y la fecha en la que deseaban ir a Panamá.
El DAS descubrió que por lo menos 150 hombres y mujeres fueron enviados a Centroamérica. Incluso, al parecer, varios de ellos con dólares falsos.
Un video de inteligencia, que posee la DEA, muestra cómo los colombianos entregaban abundantes paquetes de dólares a los empleados de la joyería.
Esas pruebas y la labor del DAS en Colombia, permitieron que la totalidad de la red cayera esta semana en desarrollo de la Operación Broker II. Al menos 30 personas fueron aprehendidas en las ciudades de Cali, Bogotá, Medellín, Bucaramanga y Cúcuta.
Para el DAS, los principales hombres de la banda eran Luis Fernando Duque y Jorge Enrique Carvajal.
Para ellos trabajaba Delgado, quien alcanzó a llevar en sólo un año US$5 millones que invirtió en la compra de oro y joya. |