Internos de la cárcel de Arco Iris de Colón entregaron 13 platinas, 9 chuzos, 6 navajas a pastores de Estados Unidos que oraron por ellos.
Igual acción se dio en la cárcel femenina, donde las detenidas entregaron 14 navajas, cinco celulares, unos nueve chips, y batería de celular. Los privados de libertad también entregaron, de manera voluntaria, droga.