Combate el estreñimiento, ya que actúa como un laxante suave.
Agiliza cicatrizaciones externas e internas (por ejemplo las úlceras gástricas).
La papaya facilita el bronceado gracias a que contiene gran cantidad de retinina (facilita la acción de la melanina).
Elimina los parásitos intestinales. También ayuda a eliminar las amebas que son responsables de muchas diarreas crónicas, ya que sus semillas frescas son muy ricas en un nutriente llamado Carpasemina.
Refuerza la inmunidad gracias a su alto contenido en Vitamina C.
Facilita la digestión y calma el dolor e inflamación del estómago gracias a que contiene una enzima llamada Papaína. La Papaína es una enzima similar a la pepsina humana que desdobla las proteínas y favorece el proceso digestivo. Por eso la gente siente que les ayuda a digerir las carnes y las comidas pesadas.
La papaína es muy útil en caso de gastroenteritis, colitis y colon irritable gracias a su efecto suavizante y antiséptico sobre los intestinos.
Esta fruta es gran amiga de nuestra piel, ya que nos ayuda a limpiarnos por dentro. El jugo puede quitar las manchas de la piel y mejorar los eczemas.
La papaya es la fruta ideal si queremos hacer un poco de dieta.