La Conferencia Episcopal Panameña (CEP) pidió establecer una mesa de diálogo, "sin precondiciones y con transparencia", para buscar una solución al conflicto minero en las comunidades indígenas agravado por las protestas de los últimos días.
"La Iglesia Católica está convencida de que el medio viable para buscar una solución a este conflicto es establecer una mesa de diálogo, sin precondiciones, con transparencia y con el tiempo necesario", señala un comunicado de la CEP.
Agrega que " en el (dialogo) deben participar las comunidades afectadas, especialistas en la materia y una representación de los sectores de la sociedad preocupados por las consecuencias de estas reformas (al Código Minero), para que se analicen serenamente las ventajas y desventajas de la industria minera y se llegue a un consenso sobre lo que es mejor para el bien común del país".
"A la Iglesia Panameña, que ha seguido de cerca los acontecimientos relacionados con la aprobación de la Ley 8 (sobre la reforma minera), le preocupa el conflicto existente entre las comunidades indígenas, amplios sectores de la sociedad civil y las autoridades gubernamentales, que puede llevar a consecuencias impredecibles", subraya el comunicado de los obispos.