No todas las grasas son malas. Existen algunos tipos de grasas que son recomendadas para una alimentación saludable, estos son los llamados ácidos grasos insaturados, como el Omega-3 que ayuda en la formación de las membranas celulares. Es necesario para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento de las células del cuerpo humano.
En el caso de las futuras madres, es especialmente necesario para el desarrollo del feto y para el bienestar de la madre embarazada. Estudios comprueban que reduce el riesgo de nacimiento prematuro y de preeclampsia.
Otro aspecto para tomar en consideración es que el Omega 3 está libre de grasas trans y debe consumirse diariamente para obtener todos sus beneficios.