Cuando le dijeron que su hijo había fallecido no lo podía creer, esa fue la primera impresión de Onofre Víquez, padre del joven Abdiel Víquez Pinzón, que murió ajusticiado el pasado viernes en una residencia, ubicada en Costa Rica.
En su casa en la barriada 16 de Diciembre en la ciudad de David, el señor Víquez, de 59 años de edad, espera el traslado del cuerpo de su hijo para darle cristiana sepultura.
Indicó que la última vez que habló con él fue hace dos semanas, "me dijo que todo estaba bien, que no me preocupara, después de eso no volví a hablar con él".
El señor Víquez y sus familiares exigen que las autoridades costarricenses y panameñas hagan las investigaciones del caso para dar con los responsables del crimen.