El precandidato presidencial Marco Ameglio aseguró ayer que su plan de Gobierno promueve una revolución social que no involucra tirar piedras, cerrar calles o desestabilizar el orden.
Manifestó que su propuesta no promueve la toma del poder a la brava como hacen grupos que prefieren hacerlo lanzando bloques desde los edificios e irrespetando la propiedad privada, sino desde la concepción democrática de la Constituyente que viabilice la solución a los problemas de salud, educación, costo de vida y transporte.
"No se tiene que ser comunista o de izquierda para hablar de una revolución social del Estado que desate la camisa de fuerza que hay en la Constitución", dijo.