La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) manifiesta la voluntad de no dar cabida a conductas contrarias a sus normas éticas y reitera la aplicación puntual y el cumplimiento estricto de sus controles administrativos en los diversos procesos de la entidad.
Esta política, que se aplica a los procesos de compras y adquisiciones, y al desempeño del personal de la institución, cuenta con mecanismos como fiscalización interna, auditoría externa y de la Contraloría.