Al menos 40 personas han muerto y otras cinco han resultado heridas por la explosión perpetrada en el norte de Irak por un suicida dentro de un autobús que se dirigía a Siria, informaron ayer fuentes policiales. Según las fuentes, un hombre que llevaba un cinturón de explosivos adosado al cuerpo fue el autor de este atentado en la provincia de Nínive, uno de los feudos de la insurgencia suní.