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Mucho color y alegoría presentó el carro del IPAT en clara alusión a los turistas que llegan para el carnaval. Fotos / Ricardo Iturriaga |
Ventas bajas, decomiso de armas punzocortantes y la alegría propia del panameño caracterizan al carnaval capitalino.
Sin Calle Arriba ni Calle Abajo, cientos de panameños optaron por quedarse en la ciudad capital para disfrutar del tercer día del "Arranque 2001".
A lo largo y ancho de la ruta principal, vía España, se apreciaba una cantidad de puestos de ventas o personas apostadas en las aceras a la espera de algo diferente.
Hombres disfrazados de diablos, monstruos y el legendario "Hombre Increíble", hacían gala de sus destrezas para obtener un ingreso extra o simplemente para entretener a propios y extraños.
Desde tempranas horas de la mañana las personas se congregaron en la vía principal para disfrutar de las tradicionales mojaderas, para luego apreciar el desfile de las reinas.
Luego de la impaciencia, arrancó el desfile de carros alegóricos con una hora de retraso. La soberana Maite encabezada uno de esos vehículos con una alegoría de unicornios con plumas de colores.
Unos cinco carros alegóricos junto al ritmo de sus murgas y unas diez comparsas, como la de "Los Campesinos del Chorrillo", "los Hippies" de Barraza, "Los Soneros", entre otras, deleitaron al público.
El presidente de la Junta de Carnaval, Julio Crespo, calificó como un éxito la organización, donde el primer día se registró una asistencia de 60 mil personas, a pesar del poco tiempo de preparación
Señaló que el carnaval "Arranque 2001" llenó las expectativas, ya que no se registró ningún problema.
Mientras, la Dirección de Promoción de la Salud decomisó una gran cantidad de embutidos y comidas vencidas.
Para hoy se espera la participación de la comunidad gay en su carro alegórico y un cierre con broche de oro. |