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Versiones de que Argentina reiteraría su voto del año anterior provocaron que el presidente cubano Fidel Castro acusara al gobierno de De la Rúa de "lamer la bota yanki". Foto AP |
El presidente Fernando de la Rúa parece ya haber decidido que Argentina emita nuevamente un voto adverso a Cuba en la comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas a pesar de las objeciones de su coalición.
"Lo hecho, bien hecho está", se limitó a decir De la Rúa a la prensa, cuando se retiraba de un cuartel del Ejército, donde rindió homenaje a seis militares muertos en una accidente en la cordillera de los Andes.
Luego el mandatario emitió un comunicado afirmando que "la decisión sobre el voto que deba darse en cada caso (en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU) es potestad exclusiva del presidente y la voy a ejercer plenamente como corresponde".
De la Rúa, con asesoramiento del canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, habría resuelto mantener el voto argentino del año pasado, a pesar del formal pedido de rectificación que le formularon los titulares de las dos fuerzas políticas que forman la coalición oficialista Alianza.
Dirigentes de los dos partidos que conforman la coalición Alianza -- la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frente del País Solidario (FREPASO) -- le han pedido a De la Rúa someter a debate la posición argentina en torno al voto sobre Cuba.
Entre estos dirigentes se destacaron el ex presidente Raúl Alfonsín, titular de la UCR, y el ex vicepresidente Carlos Alvarez, del FREPASO. Ambos han pedido un debate sobre el voto argentino en Ginebra y no repetir lo ocurrido el año anterior, cuando el gobierno decidió votar en contra de Cuba sin consultar con la coalición.
Tanto Alfonsín como Alvarez, además, sostuvieron que para Argentina debería ser una prioridad estratégica concertar posiciones con Brasil, su principal asociado en el Mercado Común del Sur (Mercosur), que tradicionalmente se ha abstenido en esa votación. Añadieron que la abstención debía ser también la actitud argentina.
Antes de las elecciones de 1999, en que conquistó el poder, la Alianza y el propio De la Rúa habían criticado las posiciones del gobierno del presidente anterior Carlos Menem en temas de política exterior, de total alineamiento con Estados Undios. Una de sus manifestaciones fue el sistemático respaldo a las resoluciones condenatorias de Cuba en Ginebra.
Versiones de que Argentina reiteraría su voto del año anterior provocaron el 3 de febrero que el presidente cubano Fidel Castro acusara al gobierno de De la Rúa de "lamer la bota yanki".
En señal de desagrado, la Cancillería llamó al embajador en La Habana, le ordenó permanecer indefinidamente en Buenos Aires y canceló una misión comercial a Cuba. Pero Rodríguez Giavarini manifestó que era intención del gobierno bajar el tono de la disputa y no llegar a una ruptura de relaciones. |