El Chorro es uno de los tesoros turísticos y culturales del distrito de La Chorrera.
Ubicado a escasos 10 minutos del centro de La Chorrera en el Barrio Colón, ha sido escenario de rodajes de películas, versos y poemas y un sinnúmero de historias que se han transmitido de boca a boca desde hace varios siglos atrás.
Existen testimonios escritos de que, para el año 1530, el primer gobernador de Panamá, Sancho Clavijo, recorrió las riveras de este río, que nace en el cerro Trinidad de Capira y recorre unos 100 kilómetros para desembocar en el océano Pacífico.
Es en las inmediaciones de las sabanas del río Caimito donde aparecen, también, los primeros vestigios de lo que hoy día se conoce como La Chorrera.
Para el historiador chorrerano Rogelio Zuñiga Méndez hace más de 50 años el rugir de la cascada de más de 30 metros de El Chorro se escuchaba hasta el centro del pueblo, pero con el pasar de los tiempos su caudal, producto de la contaminación, ha bajado.
Entre 1951 y 1953, la familia Arias comenzó los proyectos para construir una hidroeléctrica, utilizando la fuerza de la cascada, misma que le dio luz al pueblo hasta inicios de la década de los años de 1980.
Detrás de la caída de agua hay una especie de cuevas que los más osados se arriesgan a pasar, sin que el agua les caiga encima, ya que pueden quedar en "la paila" como se le conoce al hueco que se ha hecho producto de la fuerza del agua al caer libremente.
Hubo un tiempo que propios y extraños del lugar se deleitaban yendo a El Chorro los domingos después que jugaba la Lotería, y con el transcurrir del tiempo la voz se fue corriendo al punto que había familias que vivían de las ventas de productos a los bañistas.
La administración alcaldicia de Temístocles Javier Herrera está tratando de reponer aquella movilización de personas de distintos puntos del país.