Las manifestaciones en demanda de un cambio político continuaron ayer en Bahréin, Libia, Argelia y Yemen, mientras en Túnez los presos políticos fueron amnistiados.
En Bahréin, miles de manifestantes han vuelto a tomar la Plaza de la Perla poco después de que el mando general de las Fuerzas Armadas anunciara que había ordenado a los efectivos y unidades militares que regresaran a los cuarteles.
La vuelta de los militares a los cuarteles coincide con una nueva llamada del príncipe heredero de Bahréin, jeque Salman bin Hamad al Jalifa, a la oposición para "tratar todos los asuntos con sinceridad".
En Libia, la Policía abrió fuego contra los manifestantes en Mosrata, tercera ciudad del país.
Abderrahman Souihli, profesor universitario de esa ciudad, aseguró a la cadena de televisión Al Yazira que decenas de jóvenes se lanzaron a la calle para exigir un cambio de régimen y la salida del poder de Muamar al Gadafi.
Las fuerzas policiales respondieron violentamente a la manifestación y, según declaró el profesor, ocho personas fueron alcanzadas por balas. "Ignoro si hay muertos, pero están gravemente afectados", añadió.
Mientras que en Argelia, centenares de policías trataron de impedir en las calles adyacentes a la plaza del Primero de Mayo, en el centro de Argel, que los manifestantes iniciaran una marcha en demanda de reformas.
Los manifestantes corearon: "Poder asesino", "Abajo la opresión" y otras consignas contra el régimen y el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika.
Por otro lado, en la Universidad de Sana en la capital de Yemen, hubo disturbios que ocasionaron un muerto.