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El Roma, que no pasó del empate sin goles en su visita a Brescia, con un polémico gol anulado al equipo local, ha dejado en manos del Juventus Turín, que ganó el sábado al Fiorentina (2-0), el liderato de la Primera división italiana de fútbol, que también deparó un importante triunfo del Inter en Verona.
La vigésima tercera jornada, ha traído consigo, sin duda, un cambio notable en la lucha por el "scudetto". Y no por descartar a ninguno de los tres candidatos, sino por variar las posiciones de ambos, pues ahora es el Roma quien persigue al líder (Juventus) y se ve igualado por el Inter.
El partido de Brescia, con la polémica en el minuto 86, al ser anulado un gol del delantero bresciano Luca Toni por ayudarse presuntamente con la mano, volvió a evidenciar dos cosas: el equipo bresciano es la "bestia negra" en la actual campaña de los romanistas (les eliminó en la Copa de Italia), y el Roma del técnico Fabio Capello tiene graves problemas para perforar la meta rival.
Y eso que, en esta ocasión, Capello alineó inicialmente al otrora "salvador", y pedido por la afición romanista, Vincenzo Montella, dejando en la caseta al ídolo Francesco Totti, en lo que parecía más un intento de dar descanso a este último ante el partido europeo frente al Barcelona, el miércoles en el "Camp Nou".
El Roma, pues, salió con un claro 3-5-2: Antonioli; Zebina, Aldair, Panucci; Cafú, Tommasi, Emerson, Lima (Delveccho, m.86), Candela; Batistuta, Montella (Cassano, m.69).Un equipo que tuvo un buen inicio, dominó a un rival diezmado por las bajas (Roberto Baggio, Guardiola, Yllana, entre otros), pero no tuvo ideas para claras ocasiones de anotar.
En la segunda mitad salió un Roma más agresivo y que, pese a la fuerte muralla de contención local, gozó de grandes ocasiones ante la meta local. Al final, fue el Brescia quien anotó por medio de Luca Toni (m.86), que recogió un rechace del poste tras remate de su compañero Andrea Caracciolo. Pero, con los locales festejando y el Roma con la cabeza baja, el árbitro lo anuló.
Llegó la polémica, las protestas locales, y la expulsión del entrenador del Brescia, Carlo Mazzone, un técnico "ex-romanista". |