Dentro de la revisión judicial que se le realizó al aeroplano que aterrizó de forma sospechosa sobre una antigua pista en Río Sereno, al parecer no se encontró nada irregular, salvo tres pasaportes canadienses que no pertenecen a ninguno de los dos tripulantes que viajaban en el curioso aparato ultrlijero.
No obstante, el inspector Héctor Wong, Jefe de la PTJ de Chiriquí, señaló que personal de la sección de narcóticos le hizo la prueba de IOSCAN al artefacto de vuelo, la cual posteriormente determinará si el mismo fue utilizado para transportar algún tipo de sustancia ilícita.
Se conoció que el ciudadano canadiense y el norteamericano que viajaban en el aeroplano de color verde caña con matrícula, UL-TI-030 serían trasladados hacia la ciudad de David donde tendrían que responder a las autoridades de migración de Panamá sobre su presencia en el lugar.
Mientras, que el aeroplano también tendrá que llegar hasta el aeropuerto de David donde será custodiado por el servicio aéreo nacional, bajo las órdenes de Aeronáutica Civil que determinará si se impone algún tipo de multa por el vuelo clandestino realizado.
Los tripulantes del aeroplano, Spocpehen Smailes y Hatch Grant, presuntamente no tenían permiso para volar en cielo panameño y aparentemente habían salido de un terminal en Costa Rica, donde tampoco avisaron de su vuelo, lo que es investigado
Testigos del pueblo cercano a la conocida pista de Los Lagos, en el corregimiento fronterizo de Río Sereno, donde aterrizó el vuelo dijeron que el aparato volaba a baja altura.