Un menor de 17 años de edad está bajo investigación por la muerte de su hijastro de 1 año y 20 días de nacido.
Las autoridades sospechan que el bebé no murió por haberse caído de la cama. Esa fue la versión que el ahora investigado y la madre del niño dieron durante el levantamiento del cuerpo en su pequeña casa ubicada en el corregimiento de Cordillera, distrito de Boquerón, en Chiriquí.
La autopsia realizada al infante de raza indígena el día 7 de febrero, reveló que había fallecido producto de fuertes golpes en el cuerpo, lo que despertó las sospechas de los funcionarios de la Policía Técnica Judicial que participaban de la diligencia y se inició de inmediato una investigación de oficio, trasladándose el caso ahora a la Fiscalía de la Familia y el Menor del Ministerio Público de David.
Una fuente judicial manifestó que las investigaciones apuntan a que el padrastro del pequeño, que también es de raza indígena, aparentemente golpeaba al menor pudiéndole causar de esa manera la muerte, y eso es lo que se está tratando de aclarar.
El caso está siendo manejado con total hermetismo por las autoridades, ya que se involucra a un menor de 17 años como el supuesto agresor y un bebé.