Existe en el país una confusión entre los términos privatización, tratados de libre comercio, bloques regionales, negociaciones bilaterales, aprovechada por algunos, para intentar lograr alguna ventaja de carácter político.
A pesar de esto, quien logre la Presidencia de la República en los próximos comicios, deberá buscar la manera de fortalecer todos los acuerdos que se firmen durante la actual gestión en beneficio del comercio exterior.
Al analizar lo que han hecho otros países en materia de tratados comerciales, en comparación con los acuerdos firmados por Panamá, hemos podido descubrir algunas ventajas de naciones que no cuentan con ciertos elementos favorables a Panamá como posición geográfica, infraestructuras y otros, como Costa Rica.
La misión de garantizar los tratados firmados por Panamá para permitir la seguridad y continuidad de los negocios, en medio de un universo competitivo, es responsabilidad del Gobierno y de los protagonistas de las diversas actividades comerciales y en ese sentido han sido canalizados los esfuerzos de la actual administración.
En Panamá los inversionistas extranjeros han tenido la desagradable experiencia de enfrentarse a funcionarios que piden coimas y que alientan transacciones por debajo de la mesa. Esto ha ahuyentado a innumerables empresarios con recursos para llevar a cabo iniciativas en beneficio de la población. El presidente Torrijos ha dicho que este mal debe ser erradicado de las relaciones comerciales, empresariales y burocráticas de Panamá, y ha tomado cartas en el asunto.
Sobre esto último, una referencia popular dice que un grupo de inversores estadounidenses que vinieron a Panamá se reunieron con un asesor presidencial hace algún tiempo y éste les dijo al finalizar el encuentro que se manifestó de acuerdo con todo, pero les entregó un papel donde había anotado la cantidad de dinero que debían pagar por el favor.
Por eso, la iniciativa del presidente Torrijos de realizar viajes se convierte en estrategias comerciales de alto nivel y de esos recorridos hemos visto materializarse asuntos importantes como la retoma de los tratados de libre comercio con Chile y Estados Unidos, donde además se adelantaron conversaciones con capitalistas que tienen intenciones de invertir sus dineros en nuestro país, en particular en las áreas revertidas.
Creemos que el presidente Torrijos ha seguido una ruta positiva al acudir personalmente a determinados encuentros y acelerar el movimiento de los engranajes burocráticos para así consolidar iniciativas a favor del país.
Todavía quedan muchos acuerdos por firmar en el ámbito comercial y no se justifica que un país como el nuestro, líder en la esfera marítima, con un canal interoceánico, una zona libre, un importante centro bancario y otras ventajas se quede aislado por irracionales posiciones y por el canibalismo.
La mirada debe estar enfocada en un punto del futuro. Es allí donde a nuestro parecer el presidente ha puesto su meta, consciente del reto que representa concretar negocios con el exterior. Para ello cuenta con la excelente colaboración del ministro Alejandro Ferrer y su equipo de trabajo.