Nueve terroristas, entre ellos el líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab Al Zarqawi, fueron condenados a muerte en Jordania por haber planeado una serie de ataques con armas químicas contra objetivos altamente sensibles.
Con la dictada ayer, ya son tres las condenas a muerte impuestas a Zarqawi en su país, del que se encuentra huido desde 1995 y que fue sentenciado en rebeldía.
Sí estuvo presente el líder de la célula "Brigadas del Monoteísmo", Azmi Al Yaiusi, de nacionalidad jordana y arrestado junto a otros ocho sospechosos en abril de 2004.
Al Yaiusi declaró a la televisión pública jordana, tras su detención, que la red terrorista planeaba un ataque coordinado con armas químicas contra la sede de los servicios jordanos de espionaje, la embajada de EE.UU. en Ammán y la oficina del primer ministro.
Si el atentado terrorista hubiese llegado a producirse, podría haber causado la muerte de más de 80, 000 personas.