Las autoridades sanitarias alemanas han detectado un nuevo caso de gripe aviar en la Isla de Rügen, en el noreste de Alemania, que sería el tercero de la variante H5N1, la más peligrosa, tras hallar el cadáver de un águila.
Según informó la concejala Kerstin Kassner de la ciudad de Bergen, en la citada isla, el animal fue hallado a pocos kilómetros del lugar en el que fueron encontrados cuatro cisnes muertos infectados con el virus H5N1.
Más temprano fueron hallados otros cisnes muertos, que están siendo analizados.
Las autoridades danesas ordenaron el encierro de las aves de granja tras detectarse ayer el virus H5N1 en Alemania.
Ante la progresión de los focos de la gripe aviar en aves silvestres en varios países comunitarios, la Unión Europea refuerza la aplicación de una serie de medidas para evitar que las aves domésticas, hasta ahora a salvo de la enfermedad, se contagien.
En poco más de 48 horas, tres países europeos, Austria, Alemania y Hungría, se han sumado a la lista de países de la UE afectados, junto con Eslovenia, y Grecia e Italia, estos dos últimos los dos Estados comunitarios en los que ya ha sido confirmada la presencia de la variante más dañina del virus, la H5N1, que ha causado la muerte de seres humanos en Asia.