El ciclista belga Frank Vandebroucke obtuvo ayer, en Bruselas, la anulación de una sentencia judicial que le había condenado a pagar 250.000 euros de multa por posesión de productos dopantes, según anunciaron sus abogados.
El pasado mes de junio, el Tribunal de Apelación de Gante anunció la sanción económica al estimar que "Vandenbroucke debía ser juzgado según el derecho común como toxicómano y no como un deportista que se había dopado".
El corredor deberá ser juzgado de nuevo en relación a este caso, en esta ocasión por el Tribunal de Apelación de Bruselas, como prevé el procedimiento penal de Bruselas.
El denominado caso Vandenbroucke empezó el 27 de febrero, cuando estaba a punto de comenzar la temporada ciclista en Bélgica. El masajista francés Bernard Sainz fue detenido aquel día por la policía belga en posesión de productos sospechosos y señaló que venía de visitar a Frank Vandenbroucke.
Los investigadores procedieron a registrar el domicilio del ciclista y allí descubrieron productos prohibidos: EPO, hormonas de crecimiento, testosterona, morfina y anfetaminas.