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EDITORIAL
Otra vez la CSS
La historia se repite en espiral, pero en el caso de la Caja del Seguro Social, es mejor decir que la crisis se repite en espiral. Desde hace cuatro años se viene advirtiendo la crisis en los programas de la institución de seguridad pública, pero las alternativas se posponen.
Ahora, además del déficit actuarial del programa de Invalidez, Vejes y Muerte (IVM), se registra un déficit operacional, es decir el año pasado, los egresos fueron mayores que los ingresos. Para colmo de males, también se reporta un déficit en el programa de Enfermedad y Maternidad.
Dependiendo de quién brinde las cifras, el monto del déficit cambia, lo que refleja el nivel de la crisis que existe en el Seguro Social. Unos alegan que el déficit en el programa IVM es de B/.9 millones y otros sostienen que la cifra es de B/.38.5 millones.
En cuanto al programa de Enfermedad y Maternidad, algunos sectores señalan que el déficit es de 23.5 millones de balboas y otros lo fijan en 9.7 millones de balboas.
Cuando en una entidad no se puede determinar con exactitud el monto de sus operaciones, sin duda existe un grave problema. ¿Cómo se pueden adoptar alternativas para superar la crisis de la CSS, cuando no existen ni siquiera números confiables?.
En medio de la caótica situación, el gobierno actual convocó a un diálogo nacional para salvar a la CSS, el cual se mantiene empantanado en las posiciones extremas del sector empresarial y los grupos sindicales.
La Organización Internacional de Trabajo ha realizado estudios a petición del gobierno, donde se presentaron una serie de recomendaciones, que han caído en oídos sordos.
El menú incluye aumento en edad de jubilaciones, incremento en las cuotas obrero-patronal y otros sacrificios. El gobierno ha presentado como posible alternativa ceder a la CSS el 49 por ciento de las acciones en la empresa Cable & Wireless.
En medio de esas propuestas, se ha desatado una guerra entre la Contraloría y la administración del Seguro Social, donde cada cual cuenta el cuento a su manera, pero al final, ninguna de las partes resuelve el problema. Solventar la crisis del Seguro Social involucra sacrificios y parece imposible, que en un año preelectoral, el gobierno se atreva a tomar decisiones, que sin duda le pueden restar votos.
Al fin y al cabo, la crisis persistirá y las finanzas del Seguro seguirán su deterioro, porque no hay voluntad ni capacidad para lograr una solución al problema.
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PUNTO CRITICO |
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