La amistad y el amor son los sentimientos más hermosos que puedan existir entre los seres humanos. Desnudan el corazón y el alma de toda persona y sacan a relucir lo mejor que hay en ti.
Desdichado aquél que en su vida no ha tenido un buen amigo o no ha amado con todas sus fuerzas. Sin duda que esa persona será un permanente amargado, porque ambos: amor y amistad, le alegran la vida a cualquiera y hacen más pasajeros los momentos de tristeza.
Hoy se le rinde homenaje a San Valentín, aquel sacerdote que en la época del Imperio Romano desconoció una orden que prohibía el matrimonio entre la población joven y arriesgando su vida, oficiaba el casamiento de éstos.
El 14 de febrero, no es día cualquiera. Es una jornada para resaltar el amor entre todos. Es una fecha para rendir tributo al amigo y al amor sincero; aquél que nunca te abandona; el que está contigo cuando más lo necesitas; el que conoce de tus penas y alegrías.
Pero aunque el amor es como la fe que mueve montañas, también hay que reconocer que a veces genera tristeza.
Qué cosa rara es el amor que hasta a veces lleva a las personas a la comisión de cualquier locura. Hay quienes pierden el juicio. Como Romeo y Julieta modernos, algunos hasta atentan contra su vida, todo por un amor.
Pero ese tipo de amor no es sano. La atracción entre dos personas que se aman, no debe dar cabida a situaciones lamentables. Si no eres correspondido deja que tu pareja se vaya. En algún momento de tu vida llegará otra persona que te apreciará tal como eres y volverá a encender la pasión que llevas por dentro.
Felicidades a los que aman de verdad y a los que aprecian el valor de la amistad. Para los que no tienen a nadie a su lado, sonrían, porque en la esquina, quizás hoy mismo, podrán encontrar a esa persona que les llenará de alegría la existencia.