La misión de la ONU en Irak descartó celebrar elecciones directas antes de que se lleve a cabo el traspaso de poderes el próximo 30 de junio, por la inestabilidad que se vive.
De esta manera, la ONU va a contracorriente de las demandas del ayatolá Ali Sistani, gran símbolo de la comunidad chiíta mayoritaria en Irak, que reclama elecciones directas antes de esta fecha.