Los cancheros y piqueadores pensaron hacer de las suyas en los carnavales tableños, pero las personas que disfrutaban de esas fiestas y los uniformados, no se lo permitieron.
El baile estaba ardiente y las personas coreaban los reggaes de moda a todo pulmón, cuando en cuestión de segundos se formó una empujadera.
Al parecer, uno de los felices bailadores observó cómo un sujeto le robó un celular en el "trepa que sube" y comenzó a gritar, mientras sus amigos correteaban a los cancheros.
Al final de cuentas los delincuentes no pudieron salirse con la suya, ya que los uniformados dieron con ellos. Atraparon a tres.