Después de cuatro días de jolgorio y celebración de las fiestas paganas o más bien, las festividades del dios Momo, miles de panameños se preparan para una de las fechas más importantes de la humanidad " la Semana Santa", pero para llegar son cuarenta días de preparación, a la que se le denomina como la Cuaresma que viene a ser el tiempo litúrgico de conversión que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua.
Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
La hermana María de la Caridad de Santa Ana, con funciones en la ciudad de Aguadulce, dice que todos nacemos para ser santos, el hecho está en saber cumplir nuestra misión, la que nos da Dios; pero al parecer no es difícil cumplirla, ejemplo de ello es que el año pasado nos prometimos en el inicio de la Cuaresma que cambiaríamos, la pregunta es ¿Lo hemos hecho?, pues yo creo que no, porque cómo es posible que después de cuatro días de jolgorio, prometas que vas a cambiar, comienzas a orar, a ayunar y decirte miles de veces que vas a ser mejor, pero fue lo mismo que dijiste el año anterior.
Si quieres que la gente cambie, entonces cambia tú primero, acuérdate de tus hermanos: los pobres que nada tienen, el detenido en una cárcel, sepa usted que la mayoría de ellos no están ahí porque quieren, las necesidades los ha obligado a tomar ese camino.
Sabe cuántos niños existen en Panamá, que se acuestan sin probar bocado, creo que si nos pusiéramos a contarlos, obvio que perderíamos la cuenta, yo me pregunto si en los carnavales, cuando la gente se divierte, recuerdan que existen personas que nada tienen; cuántos jóvenes se meten en el mundo de las drogas, el alcohol y malos vicios, hay que cambiar nuestra actitud.