Diez iraquíes murieron y quince resultaron heridos en ataques que confirman la reanudación de la violencia en todo el país, tras una pausa luego de las elecciones del 30 de enero.
Desconocidos armados atacaron dos vehículos de policía que patrullaban en el centro de Baaquba, 60 km al noreste de Bagdad. Un civil murió y tres policías resultaron heridos".
Un poco más tarde, siempre en Baaquba, un teniente de policía, Uday Jabar, que estaba al volante de su vehículo, fue abatido por desconocidos, según un responsable policial de la provincia de Diyala.