La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) recibió entre abril y septiembre de 2001, 52 informes sobre Al Qaeda, incluyendo cinco que aludían a secuestros y dos a operaciones suicidas, según un informe de la comisión investigadora de los atentados de 2001 no desclasificado hasta ahora, señaló The New York Times.
El informe critica a la FAA por no haber tomado medidas de seguridad ante esos informes, y define como "asombrosa" la falsa sensación de seguridad que predominaba en la aviación civil antes de los ataques terroristas.
La industria de la aviación, señala el informe, estaba más preocupada por las amenazas de secuestros fuera de Estados Unidos.