El Papa Juan Pablo II, de 84 años, abandonó el hospital Gemelli de Roma, donde hace 10 días fue ingresado de urgencia debido a graves problemas respiratorios, regresando al Vaticano a bordo del papamóvil en medio de una multitud que lo aplaudió hasta cruzar la plaza San Pedro.
El Papa salió del hospital a bordo de su papamóvil blanco escoltado por varias motos de la policía y una docena de automóviles privados, y llegó diez minutos más tarde al Vaticano.
A su paso por las calles de Roma rumbo al Vaticano, el Sumo Pontífice fue aplaudido por una multitud que estaba esperándolo.
El pontífice levantó varias veces la mano para saludar a las personas que esperaron por varias horas el paso del cortejo papal.
"Estoy feliz de poder ver el Papa en persona y en este momento, cuando necesita el apoyo de sus fieles", afirmó el venezolano Francisco Carrillo, quien se instaló varias horas antes en la plaza San Pedro.
Juan Pablo II, de 84 años, que sufre la enfermedad de Parkinson desde hace unos trece años, parecía débil, aunque pudo saludar a la gente. "Este regreso es un milagro de la Virgen", confesó conmovida la italiana Antonia Maldovana, mientras rezaba y entonaba cánticos religiosos. "Lloré de emoción cuando lo ví, estaba feliz", comentó por su parte la estudiante mexicana Dolores Martínez.