El comisionado Bud Selig está convencido que las nuevas medidas contra el consumo de esteroides en las Grandes Ligas podrán entrar en vigencia cuando los campos de entrenamiento abran sus puertas la próxima semana, y le restó valor a las críticas de que las mismas no son lo suficientemente severas.
"Hemos hecho todo lo posible hasta ahora", declaró Selig. "Se aplicarán sanciones inmediatas, habrán controles por sorpresa, y la identidad de un jugador será divulgada si sale positivo. Es un tema que tomo muy en serio, y creo que el deporte ha salido a darle la cara. No es un asunto que hemos ignorado".
Las declaraciones de Selig fueron hechas el miércoles en San Francisco, a donde vino para anunciar que esa ciudad será la sede del juego de estrellas del 2007.