Metro, campeón en un torneo
sin brillo
Crispín Chavarría N.
Crítica en Línea
Los metropolitanos volvieron
a ver coronado al equipo juvenil de béisbol por duodécima
vez en la historia de los campeonatos nacionales que ya suman 30, pero esta
vez el título obtenido por los "metrillos" tiene un sabor
agridulce, pues sin restarle méritos al equipo capitalino -o la provincia
que hubiera ganado-, la conquista del banderín se realizó
en un torneo donde el buen béisbol brilló por su ausencia.
Al finalizar el lunes el XXX torneo, dedicado al santeño Roberto
Domínguez, culminó uno de los campeonatos más criticados
en la historia de la pelota panameña, no sólo por los nuevos
lineamientos de la FEDEBEIS, con sus dos grupos A y B, y los llamados juegos
intergrupos, que al final no dejaron buenos dividendos, sino que aumentaron
el descontento popular del aficionado que en un cerrar y abrir de ojos vio
cómo algunos equipos volvían a casa descalificados de la contienda
cuando apenas comenzaban a tomar ritmo de competencia.
Pero si las modificaciones no estuvieron acorde a la realidad del béisbol
actual, donde se necesita jugar más y darle oportunidad al pelotero
para que desarrolle su talento, estos mismos jugadores en adolescencia ascendente
ayudaron a empobrecer el espectáculo con sus limitaciones en el terreno
a la hora del juego, salvo ciertas excepciones.
Así se puede ver que el pelotero juvenil que participó
en este recién finalizado campeonato estuvo falto de la picardía
que debe distinguir a los atletas de esta categoría. No había
suficiente concentración y se olvidaban de los fundamentos básicos,
lo que provocaba errores tras errores, los cuales a la postre casi terminaban
parejos con las carreras anotadas.
361 errores se cometieron en la serie regular, 68 en semifinal y 28 en
los cinco juegos finales, para totalizar 457. En la final se anotaron 84
carreras.
En los sondeos realizados no era de extrañar que los expertos
y técnicos coincidieran en que el campeonato no aportó nada
relevante, pero sí explicaban que la principal falla era la falta
de juego, aunque otros eran tajantes al decir que "se estaba retrocediendo".
En cuanto a equipos, la decepción mayor fue la de Chiriquí
Oriente, equipo que prometía estar en la final, pero que también
fue presa del soñoliento béisbol que se jugó. Los orientales
recibieron el golpe de gracia por parte de sus propios vecinos, los occidentales,
un equipo que pasó a ser la sorpresa agradable del torneo. Herrera
y Oeste también dejaron muchas interrogantes.
Los coclesanos, que no ven un título desde 1962, volvieron a quedarse
con el segundo lugar, destacándose además el toletero Roberto
Gutiérrez con siete jonrones en el torneo, tres de ellos en el JDA
durante la final. Culminó su pasaje por la juvenil con doce jonrones,
uno menos que el colonense Alex Zapata (13).
Al finalizar el torneo la nota rescatable la tienen los "metrillos",
que revalidaron el cetro ganado el año pasado y le dieron la oportunidad
a Cristóbal Girón de convertirse en el primer director en
ganar cuatro títulos juveniles (92, 93, 98 y 99). También
se sumó al éxito metropolitano en el plano individual la marca
establecida del paracorto Rodolfo De La Cruz, quien conectó de hit
en 20 partidos seguidos.
TITULOS GANADOS POR METRO
78, 81, 87, 88, 89, 90, 91, 92, 93, 95, 98 y 99.

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| 361 errores se cometieron en la serie regular, 68 en semifinal y 28 en
los cinco juegos finales, para totalizar 457. En la final se anotaron 84
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