|
En pleno corazón del Canal de Panamá, un grupo de científicos investiga a los murciélagos, mientras que otros buscan un remedio natural a enfermedades del cacao.
"Aquí hay alrededor de 60 especies de murciélagos, mientras que en todo Norteamérica sólo hay unas 40", destacó Elizabeth King, bióloga e intérprete del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
El Smithsonian, cuyo nacimiento se debe en gran parte a Barro Colorado, custodia el funcionamiento de la isla, situada en medio del Lago Gatún y declarada reserva biológica en 1923.
De 15 kilómetros cuadrados, esta isla es un santuario biológico y se le considera como el laboratorio más viejo en el mundo dedicado a investigaciones tropicales.
Barro Colorado tiene más variedades de plantas que todo el continente europeo.
"De esta islita han salido investigaciones tropicales de gran importancia y que tienen que ver con las plantas, los bosques, los animales, comportamiento y efectos de los cambios en el clima", agregó King.
En la isla trabajan alrededor de 30 científicos de diversos países, incluso de Estados Unidos, Alemania, Colombia y Costa Rica, pero en ocasiones la cifra de biólogos es mayor.
Pero se estima que más de un centenar de estudiosos visitan la isla cada año.
En estos momentos se realizan diversas investigaciones, incluyendo un estudio de un grupo que incluye a biólogas alemanas, sobre las especies de murciélagos, tomando en cuenta que la isla alberga a gran variedad de este mamífero.
La pregunta de muchos es cómo en este pequeño pedazo de tierra en medio del lago artificial Gatún pueden haber más tipos de murciélagos que en Estados Unidos y Canadá juntos.
Esos mamíferos tienen en el trópico mayor disponibilidad y variedad de alimentos durante todo el año que en climas templados.
"Aquí hay un grupo que se alimenta de insectos, otros comen ranas y el grupo más grande come frutos de plantas y árboles", explicó King.
Mientras unos se ocupan de los murciélagos, otros científicos dedican su tiempo a encontrar a un agente que pueda contrarrestar una serie de enfermedades que afectan al cacao y que amenazan con provocar una disminución en la producción a nivel mundial.
Son tres las enfermedades u hongos identificados que agobian a ese fruto, cuyo principal productor mundial es Brasil.
"La escoba de bruja, la mazorca negra y la armonilia, que es la peor", explicó la investigadora panameña Enith Rojas.
Dijo que Brasil ya está afectado por dos de esas enfermedades, aunque no por la armonilia. Pero Perú, Ecuador y Panamá, entre otros, ya enfrentan los tres males en su producción de cacao.
Lo que se busca en Barro Colorado es un agente natural que pueda erradicar esas enfermedades, sin acudir a pesticidas químicos.
"Lo que buscamos es que no haya escasez de cacao en el futuro y por ende de chocolates", dijo Rojas, con una dosis de broma.
Además de laboratorio, las autoridades del Smithsonian organizan visitas tres veces a la semana para panameños y extranjeros que desean conocer la rica flora y fauna de la isla y sobre las investigaciones que se desarrollan allí.
Las investigaciones tropicales en el canal datan desde la construcción misma de la vía a comienzos del siglo pasado, cuando los científicos tuvieron que trabajar incesantemente para controlar la fiebre amarilla que diezmó a los trabajadores.
Desde comienzos del siglo pasado, Barro Colorado ha desempeñado un rol importante en las investigaciones tropicales, y desde esta isla han salido completos estudios sobre el comportamiento y dinámica de los bosques y sobre los efectos del fenómeno climatológico de El Niño en animales y plantas, entre otros. |