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Gilberto Flores Filós, de 23 años de edad, fue ultimado de un disparo a quemarropa que le propinaron en la cara con una escopeta calibre 12. El asesinato se registró en la barriada Torremolinos, en Tocumen a eso de las 7:30 de la noche del viernes.
Según residentes del sector, Gilberto se encontraba en la calle principal en compañía de varios amigos cuando de repente se detuvo un auto color blanco, de donde salieron dos sujetos morenos que se hicieron pasar por agentes de la PTJ.
Los matones encubiertos como agentes de la PTJ se dirigieron a la víctima solicitándole su cédula, cuando de repente uno de los tipos saco el arma disparando sobre el rostro de Gilberto que quedó destrozado por la detonación.
Luego del crimen, la Policía montó un operativo de búsqueda. Flores Filós residía anteriormente en San Pedro y hace pocas semanas se había mudado a Tocumen. |