Erradicar el trabajo infantil ha sido una tarea difícil para las autoridades porque todavía hay dueños de fincas que insisten en contratar niños para la cosecha de cebolla y caña de azúcar.
En un operativo realizado por la Defensoría del Pueblo, se logró detectar niños de cinco a catorce años trabajando en cuatro fincas de los distritos de Aguadulce y Natá de los Caballeros.
Paul Bouche, jefe de la Oficina Regional de la Defensoría del Pueblo en Coclé, indicó que los propietarios de estas fincas serán citados para que expliquen por qué emplean a menores de edad.