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El presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, hizo un llamado a la calma a sus conciudadanos luego de una ola de violentas desencadenada por un acuerdo para poner fin a la guerra civil que afecta al país.
"Les pido que regresen a sus hogares", dijo el mandatario desde París. El presidente francés Jacques Chirac lo instó a tomar control de la situación. Cientos de miles de personas tomaron las calles de la principal ciudad, Abidjan, acusando a Francia de haber impuesto sus condiciones a su ex colonia africana.
Las protestas se hicieron sentir especialmente frente a la embajada francesa, donde soldados de esa nacionalidad lanzaron gases lacrimógenos y granadas de estruendo para dispersar a una multitud que llegó a incendiar una cerca de seguridad.
Los manifestantes creen que el mandatario marfileño perderá algunos de sus poderes, en favor de un gobierno de unidad nacional con la participación de grupos rebeldes del norte y oeste del país.
El acuerdo de poder compartido, para poner fin a cuatro meses de guerra civil, fue sellado el pasado sábado en París durante una cumbre de la que participaron diez líderes africanos. |