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FAMILIA
PARA PODER DISFRUTAR LOS SABORES Estimule el sentido del gusto de su niño

Tomado de
CNN
El gusto es uno de los sentidos a estimular desde el nacimiento, ya que el conocimiento de los sabores básicos - salado, dulce, ácido y amargo - incidirá en el paladar adulto y la posiblidad de disfrutar una gran variedad de alimentos. La variedad de sabores que el niño pueda incorporar depende de los alimentos que los padres ofrezcan. Para que los niños aprendan a identificar sabores y se estimulen sus papilas gustativas se recomienda darle un mismo alimento por tres días seguidos y después cambiarlo por otro, variando de productos dulces a salado y de ácido a amargos, señala Mariana Ramírez, nutricoinista egresada de la Universidad Iberoamericana. El pequeño comenzará a determinar por su sabor qué alimentos le gustan más; generalmente prefieren el sabor dulce y desprecian el amargo. "Si al menor no le gusta el alimento, es preferible suspenderlo y darle uno distinto; y reintentarlo una semana después, pero si lo rechaza de nuevo no se le debe obligar a que lo coma. Aquí podemos decir que comienza a formarseun gusto propio por determinados alimentos". DE LA BOCA A LA CABEZA La percepción de los sabores se inicia cuando los alimentos entran en contacto con la lengua, órgano recubierto por una mucosa lingual en la que se encuentran pequeñas elevaciones cónicas llamadas papilas gustativas. Los compuestos químicos de los alimentos se disuelven en la humedad de la boca y penetran en las papilas gustativas a través de los poros de la superficie de la lengua, donde establecen contacto con células sensoriales que envían impulsos nerviosos al cerebro, menciona la especialista. "La frecuencia de repetición de estos impulsos indica la intensidad del sabor, y queda registrado en el cerebro como proceso de identificación del alimento." Una vez deglutido el alimento, las papilas gustativas dejan de mandar información, por lo cual al cabo de un tiempo determinado se deja de percibir el sabor. Es por ello que el bebé comienza a apreciar un abanico amplio de sabores como respuesta a la combinación de varios estímulos, entre ellos textura, temperatura, olor y gusto.
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Es por ello que el bebé comienza a apreciar un abanico amplio de sabores como respuesta a la combinación de varios estímulos, entre ellos textura, temperatura, olor y gusto.
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