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Los primeros 13 soldados estadounidenses armados que intervendrán en ejercicios militares conjuntos viajaron al sur de Filipinas para la preparación de combates contra un grupo extremista musulmán.
Los miembros del ejército estadounidense, a bordo de un enorme avión de transporte C-17, son soldados encargados de logística, para apoyar la capacitación de soldados filipinos y estadounidense'', dijo el teniente coronel Steve Woods, vocero de las maniobras denominadas Balikatan'' o compartir la carga''.
Otro grupo, de 10 soldados, que no llevará armamento visible, voló más tarde el jueves, en un avión de transporte C-130, con varios contenedores de equipo.
Con los dos contingentes, llega a 65 el número de miembros de las fuerzas armadas estadounidenses en el área de Zamboanga para una misión de seis meses en que se entrenará a soldados filipinos que luchan contra Abu Sayyaf, el grupo rebelde musulmán que ha sido relacionado con la red al-Qaeda de Osama bin Laden. Otros 14 estadounidenses llegaron el miércoles a Cebu.
Abu Sayyaf, notorio por secuestros y decapitaciones, tiene cautiva a una pareja de misioneros estadounidenses y a una enfermera de la isla Basilán, cerca de Zamboanga, sede del Mando Sur del Ejército Filipino.
Aunque algunos de los 600 soldados estadounidenses, incluidos 160 de las Fuerzas Especiales, probablemente visitarán zonas de combate, la Constitución filipina prohibe que soldados extranjeros luchen en su territorio. Ellos pueden llevar armas, pero sólo pueden disparar respondiendo a un ataque. Los 13 soldados que llegaron la mañana del jueves a la base aérea Edwin Andrews son los primeros estadounidenses que llevan fusiles M-16, aunque descargados.
Por otro lado, el Gobierno de Filipinas explicó ayer en el Senado que los 660 soldados estadounidenses que han llegado al país sólo participarán en unas maniobras y no lucharán con Abu Sayyaf, grupo vinculado con Al Qaeda (La base).
Los ministros de Defensa, Angelo Reyes, y de Justicia, Hernando Perez, aseguraron a los senadores que los ejercicios militares conjuntos se desarrollarán en el marco de la Constitución de 1987 y del acuerdo bilateral. Los efectivos norteamericanos sólo entrenarán y asesorarán al Ejército local en la lucha contra Abu Sayyaf, dijeron.
Los ministros explicaron que las operaciones incluyen una zona calificada como de conflicto, la isla de Basilan, baluarte de Abu Sayyaf, donde este grupo musulmán tiene secuestradas a tres personas desde hace ocho meses, una filipina y el matrimonio estadounidense de Martin y Gracia Burnham.
Los soldados extranjeros irán armados, lo que aunque no es la práctica habitual en las maniobras militares, tampoco contradice la Constitución ni la legislación filipina, según el Gobierno.
"Aceptamos la postura expuesta por la Presidencia, pero *cómo se puede reconciliar ésta con lo que puede ocurrir sobre el terreno teniendo en cuenta de que los norteamericanos serán desplegados en una zona en conflicto?", dijo la senadora Loren Legarda.
Unos 160 soldados de las Fuerzas Especiales de EEUU estarán en la isla de Basilan, donde se encuentran Abu Sayyaf y sus rehenes. "*Por qué no admitir que la razón de la presencia de los soldados estadounidenses está en rescatar a los Burnham, lo que no han sido capaces de lograr nuestras Fuerzas Armadas?", añadió.
La llegada de tropas norteamericanas a Filipinas ha despertado el sentimiento nacionalista de muchos filipinos, que se despidieron de las bases militares de EEUU en 1991. Las maniobras conjuntas comenzarán la semana próxima y, al menos, durarán todo febrero. El Gobierno tampoco ha dado una fecha concreta para su fin.
Abu Sayyaf rompió ayer su silencio sobre las tropas extranjeras y transmitió un mensaje a través de Radio Mindanao, en el que vaticinó a EEUU el fracaso porque "la siguiente generación seguirá nuestra lucha".
Un grupo de ex combatientes en Afganistán contra la desaparecida Unión Soviética fundaron Abu Sayyaf en 1990, con el objetivo de establecer un estado islámico independiente en Basilan.
Mientras ocurría la investigación de la Cámara Alta, 13 miembros de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, armados y en traje de faena, bajaban de un avión de carga militar MC-17 en la ciudad de Zamboanga, unos 890 kilómetros al sur de Manila, que se convertirá en el cuartel general desde donde se dirigirán las maniobras.
El comandante estadounidense Steve Wood, quien llegó hoy a Zamboanga al frente de doce soldados, aseguró a la prensa que están allí "simplemente para trabajar con las fuerzas de Filipinas y entrenarlas". |